Mundo Masónico
El 18 de junio de 2022, en París, la Gran Logia de Francia le otorgó a GLUFA la Carta Patente que reconoce su regularidad en la práctica del Rito, y ambas obediencias reafirmaron sus lazos fraternales. Esa es la puerta por la que la corriente continental entró formalmente al país.
Esa regularidad se apoya en los principios del Convento Universal de Lausana (1875), que proclama el principio creador bajo el nombre de Gran Arquitecto del Universo sin poner límite a la libre búsqueda de la verdad. Sobre esa base, la familia escocesa continental sostiene además el trabajo con el Volumen de la Ley Sagrada, interpretado simbólicamente y con libertad de conciencia. Es una tercera posición: ni dogmática ni adogmática. Conviene precisar el alcance con honestidad: no equivale al reconocimiento de la corriente angloamericana, que sigue otro criterio — y tampoco lo reclamamos.
Nuestras conexiones
Los Landmarks
Los linderos inmemoriales de la Orden: aquello que ninguna obediencia puede mover sin dejar de ser masónica. Son pocos, y por eso mismo no se negocian.
Lausana, 1875
El marco que nos define: la regularidad escocesa-continental. Es lo que decide con qué obediencias del mundo podemos trabajar y visitarnos, y con cuáles no.
Gran Logia de Francia
Nuestra obediencia madrina y depositaria del Rito Escocés Antiguo y Aceptado: tres siglos de historia y más de treinta y dos mil miembros.
CIGLU
Confederación Internacional de Grandes Logias Unidas: la familia mundial de esta corriente, que GLUFA integra como miembro pleno.
Panamericana
El par americano de esa familia, que hermana a las potencias del continente. En 2025 GLUFA fue sede de sus jornadas, con delegaciones de diez países.
Red de tratados
Acuerdos de amistad y mutuo reconocimiento con obediencias de Paraguay, Uruguay, Ecuador, Colombia, México y España, entre otras.

